la PÍLDORA D y la objeción de conciencia
resulta que en este país en el que vivimos, en este país de jamoncito, toros y sevillanas, van a permitir la libre dispensación sin receta de la píldora del día después. Esto viene a decir que las chavalitas que hayan tenido un desliz con un chavalito tendrán un comodín al que acudir. Esto viene a decir que esta posibilidad se mantiene en stand-by para los casos en los que la duda siembra la cabeza.
dicen algunos que este hecho no debe permitirse ya que no es lógico que chavalitas sin edad para ir a votar puedan tomar una decisión de tal calibre. Oigan, quédense todos con que las chavalitas podemos decidir embarazarnos cuando queramos, interrumpirlo no, pero embarazarnos sí, oiga...Algo de razón hay en esto, algo porque es dificil mantener una edad límite para todas las coas que te permite el ser adulto. Pero bueno, ¿que niña puede pretender hacer del uso de una píldora así un método anticonceptivo? Quizá ya la edad me chape a la antigua pero no deja de ser una pastilla más que las chicas nos tomamos (¿para complacer al sexo opuesto o al nuestro?). En fin, la especie humana debería de ser mucho más inteligente que todo esto.
recuerdo en mi juventud que la píldora del día D ya salía en conversaciones de adolescente (esa...esa se la ha tomado ya 3 veces la tía). ¿Era mucho más difícil conseguirla antes que ahora? No lo creo. Bueno, es cierto, en las farmacias en las que no vendían preservativos por principios no la soñian recetar pero...Tal vez el tener el caramelo más al alcance de la mano haga que nos guste menos, ¿no?
en definitiva, con toda esta historia de la maldita píldora lo único que no puedo quitarme en la cabeza es por qué las farmacias pueden ejercer la objeción de conciencia. ¿No son las farmacias parte de la Sanidad, parte del Estado? ¿Realmente es justo el derecho a veto de los productos farmaceúticos?
cuanto menos sería gracioso que tras esas declaraciones de la ministra de Sanidad, las farmacias no puedan negarse a dispensar la maldita píldora pero sí los benditos preservativos...
¡cuánto menos es de guasa!