martes, 11 de agosto de 2009

no más calambres...

ayer conocí los progresivos de Nadia estrenando mis zapatillas nuevas... Me costó un poquito aprender a ponerme las calas pero con ayuda de Javi y paciencia previa no hubo mayor problema... ¡Qué majos son estos chicos!

¿y qué voy a decir? Que merece la pena. Sin duda. Ahora es posible liberar estrés sin calambres posteriores...

casualidades de la vida, como siempre, iba el viernes por las calles del centro donostiarra cuando un escaparate llamó mi atención... No era cualquier cosa. ¡Eran mis zapatillas de spinning!. Llevaba tiempo intentando encontrar unas pero al final no me convencían. Encontrar un culotte fue mucho más fácil. Las últimas semanas antes de ir a Turquía, los pies comenzaban a resentirse cuando tocaban más de dos clases a la semana. Los calambres hacían su aparición en el calentamiento o a veces en casa... En fin, que entré, las probé y me las compré. No pude evitarlo. El chico que me atendió, muy majo, me preguntaba cuando le contaba dónde hacía spinning si alguna vez había ido con Nadia... No, le comentaba yo. No habremos coincidido. Hasta ayer. Donde la casualidad quiso que estrenara las zapatillas en su clase.


una clase espectacular. Un clase en la que hemos aprendido que después del spining un Gatorade y una cañita están a la par... Jajajaja...

1 comentario:

AketzA dijo...

por fin!!! Oe oeoeoe oe ooe,

Vas a ir como una flecha con esas zapatillas :o) , Vaya! si en Espinin no te mueves del sitio.