miércoles, 9 de febrero de 2011

mixeando

después de una larga jornada de trabajo y unos pocos quehaceres como modesta ama de casa, y huyendo  de ese partido amistoso que dan por la televisión pública he acabado en los titulares del día. Antes de detenerme con los titulares, déjenme compartir esta extraña dualidad con el fútbol... No es que me disguste, me guste o me deje de gustar... Es que jugar para nada oiga... Sí, ya sé que es benéfico... Muy bonito... Pero más allá de eso... En partidos como los de hoy me basta un cambio publicitario para estar al día, no nos engañemos. En los otros, sobran razones para no despegarse del televisor. Dicho esto, un par de comentarios de actualidad. 

desconozco si los periódicos digitales ya hacen un estudio sobre las noticias o más bien titulares que merecen una link de los lectores. Seguro que sí. Imagino concursos de becarios apostando qué titular sea clickeado más veces... Al margen de sandeces, que seguro son tomadas en serio en alguna redacción. Esta noche a medio párpado he dedicado algo, poco, de mi tiempo a dos noticias. Porque la curiosidad mató al gato. En primer lugar leí que el marido de la ex-modelo italiana pedía a sus miembros de Gobierno que pasasen las vacaciones en Francia. Me faltó tiempo para visualizar intercambios de ministros entre países... Acuerdos entre gobiernos de tal manera que la ministra de sanidad de tal país pasase las vacaciones en tal sitio a cambio de que su homólogo disfrutara de una estancia en... ¿Intercambios de casa incluso? Todo era viable cuando sobre mi imaginación cabía la certeza, mi certeza, de que se trataba de una medida contra la crisis y para promover el turismo nacional. Ja, ja, ja. Nada más lejos de la realidad. En realidad, se trata de una medida preventiva. Nunca se sabe qué pueblo se puede echar a la calle...Acabé sonriendo al ver que mi mente es más rápida que el click. Un poco de mi sonrisa se borró al comprobar que había caído en la trampa del titular. Porque.he caído, ¿verdad?

y si, lo confieso. Valga la redundancia. También, aunque no tengo iphone (más quisiera) he leído la advertencia papal que indica que las confesiones "de manzana" no son válidas. Vamos, que por lo visto existe una aplicación de iphone (Confession) que ha sido creada para ayudar al católico a prepararse ante el sacramento de la confesión... Mmmm... Digo yo que la habrá programado algún pecador pecadorísimo que sabrá mucho del tema, no? En fin. El caso es que no vale, bueno en realidad sí, algo más de un eurito. Esta me ha llamado la atención porque me resulta curioso ver como algo tan antiguo como la confesión... Mejor me callo. 

para terminar el post y aunque no tenga mucho que ver al respecto. O quizá sí...VOY A CONFESARLES ALGO. Esta mañana mientras desayunaba, escuchaba como oyentes de un programa radiofónico recordaban situaciones en las que se habían encontrado algo extraño en la comida. Yo también recordé. Recordé aquel día en el que entre la lechuga encontramos una colilla. Estábamos en el comedor del colegio. Un colegio que en realidad no era el nuestro, que éramos algo mayores, sino que era una escuela infantil que nos cedía su servicio de comedor. En la cocina habían confundido el cubo de la basura con ¿el cubo dela lechuga? Sí, medio nudo en el estómago durante un momentito. Pero no se piensen que no comimos, ni ese día ni los días siguientes o consecuentes... No recuerdo que nadie, ni los 15 alumnos ni el profesor que nos acompañaba (y también comía) pusiera el grito en el cielo. Nadie. Recuerdo que nos cambiaron la ensalada. Guardo buenos recuerdos de aquellos tiempos y todo quedó en una anécdota que recordar... Algo impensable hoy en día con las sonadas leyes antitabaco y la poca tolerancia del mundo en el que vivimos.

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